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Querido diario.

Photo by Gantas Vaičiulėnas from Pexels

Querido diario, hoy volví a leerte…

Hoy se cumplen 10 años desde que te pedí perdón.

Mi vida no fue fácil después de aquel día, mi mamá entró justo en el momento cuando intente acabar con mi existencia…

Ella me vio a los ojos mientras intentaba matarme, ella vio la profundidad de mi sufrimiento y entre gritos y lágrimas me dijo

¡NO LO HAGAS!

Yo sentía como mi vida acababa, como no tenía sentido alguno seguir viviendo, era una muñeca de porcelana, vacía…

Querido diario, mis lágrimas aún están impregnadas en tus páginas y mis sentimientos están plasmados en tu piel, mi mamá pudo detenerme…

Quiero confesarte, ya no me siento vacía, comprendí que no fue mi culpa, no fue mi culpa y nunca lo será.

Yo no tengo la culpa de que me violaran.

En 10 años logré entender que está sociedad de mierda te hace sentir como una basura, yo solo era una niña, una inocente niña que pensó que su papá quería jugar con ella.

¿Yo soy la basura? No lo creo, la basura es aquel que me tomo sin permiso, que destruyo mi inocencia, que fragmento mi alma mientras me susurraba al oído “Te va a encantar”

Recuerdo ese día y me repito una y mil veces “no fue mi culpa”.

Querido diario, cuánto lo siento, siento mucho todo lo que tuviste que soportar, siento tanto que mi dolor este en tus páginas, que mi tristeza este plasmada en tinta dentro de ti… Pero quiero decirte “gracias”, liberé mi dolor escribiendo y a pesar de que aquel día lo escribí, escribí: “Extraño ser feliz, extraño mi vida y siento que ya estoy muerta.” Hoy lo sé, estoy viva y más fuerte que nunca, luchando por personas como yo, enviando un mensaje al mundo, un ataque directo a esta sociedad “no tenemos la culpa, nosotros no somos la basura… Los violadores si lo son”.

Y sí, estoy cansada de escuchar a diario “Ella se lo busco” Maldita seas quien se busca ser violada, joder.

Nadie, nadie debe pasar por lo que yo pasé.

Y a ti mamá por si lees esto, perdón, debí confiar en ti… Recuerdo como te enfrentaste a mi papá, como hiciste hasta lo imposible por que se hiciera justicia, madre… Te amo y perdón por intentar suicidarme.

Quiero confesarte querido diario, soy feliz y puedo seguir adelante.

Posdata: No estás sola o solo…

Posdata de la posdata: Te amo mamá.

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