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Mi vida

Photo by Ric Rodrigues from Pexels

Es que hoy me levanté temprano, hacia el este dirigí mi oración.

Yo sé que me escuchas, sé que estás ahí y que pronto todo va a mejorar.

Sé que la economía no será tan mala y que todo mi lucha y mi esfuerzo valdrá la pena.

Sabes, las noches en que mis lagrimas recorrían mis mejillas, me hacen pensar en lo mucho que he sufrido, duele aquí dentro…

Todos ven una sonrisa, pero estoy muy triste y siento que nadie me escucha… Siento caminar en un vacío inmenso, nadar en un mar infinito y que nadie está aquí…

Aunque cada día miro al cielo y siento tu presencia, quiero confesar que es muy difícil esta vida.

Me duele… Estoy triste… Y solo.

Y cada mañana miro hacía el este y lo grito, lo proclamo, porque a pesar de caminar lleno de cicatrices no pierdo mi fe.

¿Qué duele?

Demasiado, duele y me siento cansado, solo espero una señal, algo que me diga “Tranquilo, todo tu trabajo vale la pena, no te rindas”.

No quiero volver a sentarme en la esquina de mi habitación a llorar mientras me pregunto
“¿Por qué a mi?”

Aún no pierdo la fe, aún no pierdo mis esperanza, solo espero una señal, solo… una…


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